La chica de la curva, ¿una historia real?

Todos hemos oído alguna vez la historia de “la chica de la curva”, en alguna de sus diferentes versiones.

Alguien conduce de noche por una carretera solitaria y recoge a una joven autoestopista vestida de blanco (la niña de la curva). Arranca el coche y la chica va callada hasta que le suelta que tenga cuidado con la próxima curva. ¿Por qué?, pregunta el conductor. “Porque ahí es donde morí yo”, contesta ella y desaparece.

Esta leyenda urbana es de las más populares del mundo, y en cada zona tienen su propia curva maldita con fantasma.

Fantasmas de carretera

Estas apariciones en caminos o carreteras se llevan documentando desde hace siglos, hasta remontarnos a la Edad Media.

Los expertos en fenómenos paranormales los llaman “road ghosts” o “autoestopistas fantasmas” y han recogido relatos muy similares por diferentes partes del mundo.

A veces la historia termina bien porque la chica de la curva salva al conductor al avisarle de que vaya más despacio. Otras, sin embargo, el conductor se vuelve a mirarla y al hacerlo pierde el control del coche y se estrella realmente.

Teresa Fidalgo

La chica de la curva más popular en los últimos años se llama Teresa Fidalgo y es portuguesa.

Al parecer, sufrió un accidente en 1983 y murió en la carretera de Sintra, a unos 30 km de Lisboa. A partir de entonces, mucha gente afirmó haberla visto por las inmediaciones de la zona pero se hizo más conocida a raíz de un incidente ocurrido en 1988.

Tres jóvenes portugueses (el conductor, su novia y un tercer amigo que, casualmente, va grabando el viaje con una cámara) se dirigen de noche hacia Sintra. En un momento del camino, como era de esperar, aparece a un lado de la carretera una autoestopista con un vaporoso vestido blanco.

Aunque no todos se muestran muy a favor, el conductor decide parar y recoger a la chica. La joven, que se presenta como Teresa, sólo quiere ir hasta “un poco más adelante”.

Los chicos, extrañados, le preguntan que qué hace allí sola en mitad de la noche, y que si le pasa algo. Ella se lleva las manos a la cara, y empieza a llorar al responder: “¿Ves ese sitio? Ahí fue donde tuve el accidente y morí”.

Entonces su cara se deforma horriblemente y el conductor, muerto de miedo, pierde el control del coche. Trágicamente, dos de los ocupantes mueren en el accidente. El tercer amigo, que se salva milagrosamente, no puede entender qué es lo que ha pasado.

Cuando llega la policía para investigar el accidente, el chico les cuenta que había una cuarta pasajera en el coche. Los agentes la buscan por los alrededores pero no encuentran ningún cuerpo. Lo que sí descubren, es que cinco años atrás murió precisamente en esa curva una chica llamada Teresa Fidalgo.

Para los más crédulos, os aclaro que esta historia pertenece a un cortometraje llamado “A curva” (La curva) y rodado por David Rebordao. Es muy de la estética de “La bruja de Blair” y podéis verlo a continuación:

La mayoría de la gente da por supuesto que este cineasta aprovechó de forma excepcional la famosa leyenda urbana de la chica de la curva para hacer un relato de ficción.

Pero un programa mexicano del canal 4TV difundió el video dándolo por verdadero, ignoramos si por error o por morbo. El caso es que eso hizo que la historia de Teresa Fidalgo se hiciese viral y que mucha gente dude de la realidad o no de la historia.

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