El Fenómeno “Jotts”: objetos que desaparecen de la nada

¿Ha tenido la experiencia de perder algo que luego ha reaparecido misteriosamente en otro lugar inusual sin que pueda explicar cómo llegó hasta allí? No se preocupe, no padece usted ningún tipo de demencia ni trastorno de la memoria. Lo que pasa es que “Usted ha sido jottleado”.

 

Tal y como reza un anuncio aparecido en la publicación británica The Paranormal Review que busca testimonios de personas que hayan tenido experiencias de este tipo que, no por cotidianas, dejan de parecer “paranormales”.

 

La parapsicóloga e historiadora Mary Rose Barrington, actual vicepresidenta de la Society for Psychical Research de Londres, ha introducido un nuevo término en el vocabulario parapsicológico que ha tenido una enorme repercusión: jottled. Procede de las siglas JOTT (Just One of Those Things) y, según esta experta, describe fenómenos raros, incluso absurdos, que no se ajustan a ningún modelo explicativo.

 

El Fenómeno “Jotts” objetos que desaparecen de la nada

 

Veamos una experiencia típica. Usted está a punto de salir de su casa por la mañana y deja su reloj (o las llaves, las gafas o la tarjeta de crédito) sobre la mesa del recibidor, como hace siempre. Va un momento al baño, pero cuando regresa el reloj (las llaves, las gafas o la tarjeta) ha desaparecido. Usted sabe perfectamente que lo ha colocado sobre esa mesa, incluso recuerda la forma que ha adquirido al ser depositado.

Además, está solo en casa y nadie ha entrado ni salido en ese intervalo. Pero, como debe marcharse, deja la resolución del problema para después. Por la tarde, nada más llegar a casa se dedica a buscar el reloj perdido. Busca y busca y, cuando está a punto de renunciar a su intento, usted mismo (o su esposa, o su hija) lo encuentra… en la chaqueta que estaba colgada en el ropero, una prenda que no usaba desde hacía mucho tiempo. ¿Cómo ha llegado el reloj hasta allí? Aunque parezca cosa de magia, lo cierto es que este tipo de experiencias es mucho más común de lo que creemos.

 

Teletransportación

 

Mary Rose Barrington, que ha reunido y clasificado numerosos tipos de jotts , explica que el más frecuente es aquel en el que se producen desplazamientos de objetos que pueden ser atribuidos a una especie de “teletransportación”. La investigadora relata una de sus propias experiencias:

“Estando de viaje por Inglaterra y Escocia pasé una semana en Findhorn, donde compré un anillo que me puse en el dedo derecho. Me estaba ajustado, pero no me apretaba y tampoco se salía con facilidad. Fui a Londres, donde me quedaba en casa de unos amigos, y varios días después me desplacé a París para conocer a Tom, el hombre que más tarde se convertiría en mi esposo (ahora estamos divorciados). Nos habíamos conocido seis meses antes y yo ‘sabía’ que nos íbamos a casar. Cuando regresé a Londres, varios días después, encontré el anillo sobre la cómoda de mi habitación. Le conté a mi amiga que aparentemente lo había perdido, pero ella me dijo que lo había encontrado en el suelo, en medio de la habitación, poco después de mi marcha”.

 

“De regreso en Estados Unidos, Tom y yo fuimos una tarde a la feria estatal de Maryland. Yo tenía puesto el anillo. Pero, una vez más, de repente noté que me faltaba. Insistí en volver sobre nuestros pasos pero, por supuesto, no lo encontré. Sin embargo, cuando llegué a casa el anillo cayó desde el interior de una de las perneras de mis jeans, a pesar de que mientras estábamos en la feria había revisado toda mi ropa. Después ya no tuve ningún otro percance con él. Pero esas desapariciones fueron un rompecabezas para el cual nunca tuve una explicación”.

 

¿Pueden ser los jotts un efecto de la teletransportación? Teóricamente, la teletransportación permite que un objeto desaparezca de un lugar y aparezca en otro. Pero este fenómeno es imposible desde el punto de vista de la física cuántica, ya que viola el principio de incertidumbre de Heisenberg.

 

Técnicamente hablando, la teletransportación es la reconstrucción de una copia exacta de un objeto original. Pero, según el principio de incertidumbre, el simple acto de observar un objeto lo perturba e impide que sea una réplica perfecta: se produce lo que los científicos cuánticos llaman “colapso”. En 1993, la ciencia demostró que la teletransportación perfecta es posible en principio, pero solo si se destruye el original. Sin embargo, todo esto ha cambiado hace pocos años. En 1997, un equipo de científicos de Austria y Dinamarca lograron teletransportar con éxito fotones sin destruir los originales. Otro gran paso se produjo en 1998, cuando un grupo de físicos del Instituto Tecnológico de California (CIT) realizó la primera teletransportación cuántica con un alto grado de fidelidad.

 

El equipo del CIT teletransportó luz condensada a un metro de distancia. Más adelante, en junio del 2002, científicos australianos teletransportaron con éxito un rayo láser. Estos avances tienen tremendas implicaciones para las nuevas tecnologías de las telecomunicaciones, pero nadie sabe todavía cómo aplicar la teletransportación a materiales que tienen masa (los fotones no la tienen). Sin embargo, probablemente es solo cuestión de tiempo que podamos dar el “salto cuántico” y la teletransportación controlada de objetos con masa se convierta en una realidad. “Mientras tanto –dice Mary Rose Barrington–, todavía tenemos fenómenos como los jotts, que parecen ser casos de teletransportación que desafían toda explicación”.

 

Consideremos, por ejemplo, los casos de aportes –objetos supuestamente materializados o transportados a lugares distantes a través de la intervención de espíritus. La antigua literatura espiritista es rica en relatos sobre extraños objetos –en ocasiones flores frescas e incluso animales vivos– surgidos aparentemente como de la nada en el transcurso de las séances. Más recientemente, personajes como Sai Baba en la India se han hecho famosos por sus aportes y materializaciones. Sai Baba asegura que él mismo teletransporta algunos objetos a grandes distancias. Y en algunos poltergeists también se producen aportes.

 

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6 comentarios en “El Fenómeno “Jotts”: objetos que desaparecen de la nada”

  1. Bueno a mi me paso ,que me fui a lavar los dientes y tomé mi cepillo y se me resbaló de la mano pero no cayó al suelo y desapareció ,llame a mi compañero para q me ayudara a buscarlo pero no lo encontramos por ningún lado sacamos los casilleros por si había caído de bajo pero no estaba . Nunca cayó al piso solo lo vi cuando iva cayendo y desapareció de la nada .

  2. A mí me pasó algo raro desapareció ropa de mi ropero . Se q nadie la saco xq no había nadie en casa

  3. En una ocasión guardé un dinero en un compartimento oculto con cierre de mi bolso grande y en cuestión de dos minutos cuando quise sacar el dinero ya no estaba, obvio, volteé la bolsa, abrí todos los compartimentos de la misma y nada perdi el dinero, llegué a pensar qué había soñado o que tal vez lo había puesto en otro lugar….pasaron exactamente ocho días cuando mi dinero apareció adentro del compartimento de la bolsa, les juro que sientes qué te vas a volver loca, porque no hay una explicación!!!

  4. Estaba tranquilamente cargando mo celular, cuando ya estaba cargado completamente deje el cargador conectado en el enchufe para cuando se volviese a descargar. Al cabo de un rato, mi celular se descargó y me dispuse a tomar el cargador y cargarlo pero el cargador de la nada desapareció del enchufe en el que lo había dejado, nadie había entrado a mi cuarto. Busqué por TODAS partes, incluso le dije a mis padres que me ayudarán a mover las camas a ver si estaba ahí, pero nada no estaba. Ha pasado un día desde que mi cargador desapareció y en serio espero encontrarlo.

  5. A mi de niño me pasaba con los juguetes y de mayor con ropa y una vez unas gafas de vr algunas las podría haber tirado mi madre porque es una vaga para no volver a recogerlos pero otras es imposible, unos pantalones de pijama desaparecieron después de un baño de bañera y no volvieron…

  6. Me ocurrió algo muy muy extraño … una noche con mucho alumbrado público estacione mi camita en frente de una hamburguesería y detrás mío estába una motocicleta … al bajar para hacer mi pedido y al regresar a mi camioneta puede ver muy bien que la motocicleta ya no estaba estacionada como antes la había visto… entonces pensé… su dueño lo arranco y se fue a otro lado … por lo que al subir en mi camioneta retrocedía para estacionar mejor e increíblemente… unos metros luego de retroceder escuché un impacto y al bajar puede ver que la misma motocicleta que había visto que inicialmente estaba y luego no se cayó por el golpe de mi paragolpe trasero …. imposible … lo vi con mis propios ojos que no estaba esa motocicleta detrás de mi camioneta… pareciera que se desvaneció y volvió…

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